La importancia del agua en el organismo de perros y gatos
La deshidratación en perros y gatos es un problema frecuente en la clínica veterinaria y puede comprometer rápidamente la salud del paciente. Identificarla de forma temprana es esencial para evitar complicaciones graves relacionadas con el desequilibrio hídrico, alteraciones circulatorias y daño orgánico. Este artículo profundiza en la fisiología del agua, las causas más comunes, los signos físicos más relevantes y las pruebas laboratoriales , con especial atención a dos indicadores clave: hematocrito alto y proteínas totales altas .
Porcentaje de agua corporal
El agua constituye entre el 60 % y el 70 % del peso corporal de perros y gatos adultos. En animales jóvenes, este porcentaje es aún mayor debido a la mayor proporción de masa magra.
La distribución se divide en:
2/3 – Líquido intracelular: aproximadamente dos tercios del total.
1/3 – Líquido extracelular: un tercio, dividido en
¾- intersticial y
¼- intravascular
En el organismo los fluidos pasan continuamente de un compartimento a otro. Piensa que cuando ponemos fluidos intravenosos (espacio intravascular) estos deben pasar de los vasos sanguíneos a los diferentes tejidos, tanto al espacio entre las células (espacio intersticial) como dentro de las células (espacio intracelular). Este paso de fluidos por los diferentes compartimentos se da gracias a diversos mecanismos, entre ellos destaca la osmosis. Otros mecanismos que mantienen el equilibrio entre estos compartimentos se regula mediante mecanismos hormonales (ADH, aldosterona), osmolaridad y función renal.
Funciones del agua en el cuerpo
El agua es esencial para:
Mantener la presión arterial y el volumen circulatorio.
Facilitar el transporte de nutrientes y desechos.
Regular la temperatura corporal.
Lubricar articulaciones y tejidos.
Realizar reacciones metabólicas.
Una disminución en el volumen hídrico compromete todos estos procesos, provocando signos clínicos evidentes y alteraciones laboratoriales.
Causas de deshidratación en perros y gatos
La deshidratación puede desarrollarse por múltiples factores, podemos agruparlo de forma resumida en dos categorías, que pueden coexistir, una sería el aumento de pérdidas y otra la disminución de ingreso de agua.
Pérdidas aumentadas
Vómitos y diarrea (causa más frecuente).
Poliuria asociada a enfermedad renal o enfermedades endocrinas como diabetes mellitus, síndrome de Cushing…
Pérdidas cutáneas por quemaduras o fiebre prolongada.
Hemorragias internas o externas.
Hipertermia y golpe de calor.
Pancreatitis.
Enfermedades gastrointestinales crónicas.
Aporte insuficiente de agua
Falta de acceso al agua, especialmente en gatos mayores.
Debilidad, dolor o alteraciones neurológicas que impiden beber.
Problemas orales que dificultan la ingesta.
Comprender el origen es fundamental para corregir la deshidratación y prevenir recaídas.
Signos físicos de deshidratación
Los signos clínicos varían según el grado de deshidratación . Aunque la valoración física nunca sustituye a las pruebas laboratoriales, es una herramienta inicial muy útil.
Según la bibliografía estos signos pueden cambiar, de forma orientativa los tenéis resumidos en la siguiente tabla.
Tabla orientativa de signos según grado de deshidratación
% de deshidratación
Signos habituales
Menor del 5%
No detectable. Mucosas pueden estar algo secas. Analíticamente podemos ver algún cambio de hemoconcentración.
5%
Pérdida de elasticidad cutánea con retraso de pliegue cutáneo. Mucosas secas.
7%
Retraso marcado del pliegue cutáneo. Mucosas secas. TRC>2”. Posible taquicardia. Ojos hundidos. Puede empezar a aparecer alteración del estado mental.
10%
Lo anterior con posibles signos de shock más marcados: taquicardia severa, TRC muy aumentado, pulso débil y rápido, extremidades frías…
La combinación de estos signos permite una estimación inicial del déficit hídrico, pero es imprescindible confirmarlo mediante analítica.
Pruebas laboratoriales para evaluar la deshidratación
El análisis sanguíneo es una herramienta clave. En la deshidratación, la hemoconcentración es un hallazgo típico, y dos indicadores son especialmente relevantes: hematocrito alto y proteínas totales altas .
Hematocrito alto
El hematocrito (HCT) mide el porcentaje de glóbulos rojos respecto al volumen total de sangre.
En perros y gatos deshidratados, el volumen plasmático disminuye, lo que provoca una concentración relativa de eritrocitos, resultando en un hematocrito alto .
Un hematocrito elevado en un paciente con vómitos, diarrea o poliuria es altamente sugestivo de déficit hídrico. Se debe interpretar junto con el resto de pruebas, y ver la respuesta a la fluidoterapia repitiendo las analíticas al día siguiente. Lo esperable sería que este porcentaje bajase.
Es importante tener en cuenta que si el animal tiene anemia este porcentaje sería bajo, y que si tenemos un paciente con anemia y deshidratación, este porcentaje puede parecer normal, pero una vez lo hidratemos, veremos que está bajo, por decirlo de alguna manera, los valores de la anemia estaban siendo “tapados” por la deshidratación.
Proteínas totales altas
Las proteínas totales altas son otro indicador clásico. Al reducirse el volumen plasmático, la concentración de proteínas plasmáticas (especialmente albúmina y globulinas) aumenta.
Claves interpretativas:
Proteínas totales altas + hematocrito alto → deshidratación casi confirmada .
Proteínas altas + hematocrito normal → posibles procesos inflamatorios o neoplásicos.
Otros parámetros útiles
Urea y creatinina : pueden elevarse por hipoperfusión renal.
Electrolitos :
Na⁺ alto en deshidratación hipernatrémica.
Cl⁻ bajo en vómitos crónicos.
Lactato elevado : indica hipoperfusión tisular.
Densidad urinaria : habitualmente alta en deshidratación simple, salvo en fallo renal.
Integración diagnóstica
Combinar hallazgos físicos y analíticos permite distinguir entre:
deshidratación simple,
shock hipovolémico,
enfermedad renal primaria,
pérdidas gastrointestinales.
Esta distinción es esencial para instaurar fluidoterapia correcta.
Cómo actuar ante la sospecha de deshidratación
Ante cualquier signo de deshidratación, es crucial:
Evaluar el grado clínico mediante exploración.
Realizar analítica completa : hematocrito, proteínas totales, electrolitos, función renal.
Identificar la causa primaria .
Aplicar fluidoterapia adecuada según el déficit estimado, mantenimiento y pérdidas adicionales.
Monitorizar:
peso corporal
perfusión
presión arterial
diuresis
parámetros laboratoriales
Ajustar el tratamiento según evolución.
La fluidoterapia precisa, monitorizada y adaptada es el pilar del tratamiento.
Conclusiones
La deshidratación en perros y gatos es un cuadro clínico frecuente que debe detectarse y tratarse con rapidez. El conocimiento de la fisiología del agua , la identificación de las causas , la valoración de los signos físicos y la interpretación de pruebas como el hematocrito alto y las proteínas totales altas permiten una evaluación completa y fiable. La integración de parámetros clínicos y laboratoriales es esencial para un manejo exitoso y para evitar complicaciones graves como shock o lesión renal.
Referencias bibliográficas
Silverstein, D.C., & Hopper, K. (Eds.). Small Animal Critical Care Medicine . 2nd ed. Elsevier.
Drobatz, K.J., Hopper, K., Rozanski, E., & Silverstein, D.C. Textbook of Small Animal Emergency Medicine . Wiley-Blackwell.
DiBartola, S. Fluid, Electrolyte, and Acid-Base Disorders in Small Animal Practice . Elsevier.